Summer Ink 2016: Lo que Botó la Ola

Ene 27 • Day&Night • 1475 Visitas

El pasado fin de semana asistí a Jägermeister Summer Ink 2016, evento que por segundo año consecutivo fue realizado en el colorido puerto de Valparaíso y que contaba como principal atracción con dos veces participante del reality show “Ink Master”, la colombiana radicada en Estados unidos Tatu Baby.

 

 

Después de lo que fue el evento el año anterior, la vara se encontraba bastante alta, principalmente en cuanto a convocatoria de público. En esta ocasión se notaba la poca venta de entradas y también el aún menor número de tatuadores participando a comparación del también bajo número del 2015. Pero para ver el vaso medio lleno, lo positivo de esto es que uno podía recorrer el lugar sin preocuparse de andar apretado ni de empujones al ver a los artistas trabajar.

Una mejora importante este año, fue el ubicar a la artista invitada tatuando sobre el escenario lo que hacia mucho más fácil y accesible el poder ver su trabajo y, a propósito de Tatu Baby, cabe destacar su buena disposición durante el evento en el que se dio el tiempo de recorrer los diversos stand y dialogar con sus colegas tatuadores.

Tal como se ha demostrado en las diversas convenciones realizadas en Santiago y en el puerto, queda más que claro el alto nivel que han alcanzado los artistas nacionales, dentro de los ganadores en las diversas categorías, destacó Gonzalo Vega del estudio quilpueino “Tinta y Piel” quien se hizo acreedor del primer lugar tradicional americano y en oriental tradicional. También se lucieron los chicos del estudio “Maibrooklyn – Tattoo Family” quienes se quedaron con 5 premios en diversas categorías.

 

 

Pero lamentablemente no todo fue color de rosas en la mayoría de lo visto en esta edición, ya que en apariencia en esta versión del Summer Ink se sentía más pequeña, los pocos asistentes podían recorrer todo el lugar relajadamente en 15 a 20 minutos y a diferencia del año anterior, el sector de patio de comidas contaba con pocos food trucks, extrañándose también los stand de las cervecerías artesanales que ayudaron a bajar la temperatura en el año 2015. Además de esto, llamaba la atención como había pasado el pasado año y siendo Jägermeister el auspiciador principal, no se podía degustar este manjarsh.

 

 

Resumiendo, puedo decir que el Summer Ink este nuevo año tuvo un retroceso exponencial en cuanto a su versión anterior. Creo que esta convención se podría haber perfilado como uno de los grandes eventos de la cultura del tatuaje en Latinoamérica, pero debe mejorar varios aspectos, especialmente para intensificar la vitrina de este arte para generar una mayor dinámica entre los asistentes y de seguir así, dudo que pueda existir la posibilidad de otra edición. Así que no me queda más que compartir las fotos del pasado Summer Ink para que uds. mismos puedan hacerse una leve idea de lo que ahí pasó. Que lo disfruten!

 


 
 
Por Jorge Latrille / Fotos Jorge Latrille
 

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