Nicolás Aguirre

Feb 7 • Historias de Tinta • 7155 Visitas

Amante de las bicicletas desde hace 11 años y pro rider de BMX, Nicolás “Pape” Aguirre a sus 25 años también comparte la pasión por los tatuajes que ha ido adquiriendo gracias a sus amigos y que lo ha llevado incluso a tomar la decisión de ser aprendiz de tatuador desde hace un tiempo en Amor Real, nos cuenta en esta ocasión su propia historia de tinta.

“La primera vez que me tatué fue con una amigo que estaba empezando a tatuar en su casa, porque quería hacerme algo referente a mi pasión: la bicicleta. Dice “Bmx  All Day“ y fue en la pierna, yo tenía 17 años y ha sido el más significativo como tatuaje porque fue el que inició todo, el que tuve que esconder de mis taitas cuando me lo hice y el que me ha acompañado durante todos estos años. Mi segundo tattoo también lo hizo un amigo, el Grone, es un conejo de la suerte que simboliza el éxito que quiero traer hacía mí.”

“Después de eso me tatué con Jaco Abarca de “Creer para Ver”, con él me hice una gaviota con un timón en el brazo simbolizando a mis amigos de ese entonces. Ese fue el primero de los tattoos de mi “manguita marina” que decidí tener llena de piezas que representen mi eterna cercanía con el mar, el que me recuerda a mi mamá y a mi vida en La Serena. A esta manga contribuyó también mi amigo argentino Fausto Daddasio, regalándome una águila con un ancla. Algunos de los que ya tengo como parte de esta manga tienen significados y otros simplemente porque me gusta determinado símbolo marino.”

“En el resto de mi cuerpo es otra cosa, en mi otro brazo tengo un oso rapero que me hizo Lukas Cáceres y en las piernas tengo tatuados monos que me gustan de siempre, como un Cookie Monster que me hizo mi amigo Alex “Vitamina” Silva.

En mi caso en verdad llegai a un punto de querer tatuarte con ciertos artistas sólo por el hecho de tener una pieza de ellos, como un tipo de “tattoo collector” pero más significativo.”

 

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