Vesna Beros

Jun 18 • Historias de Tinta • 3224 Visitas

Actriz de profesión, creadora de la estilosa marca de ropa femenina inspirada en el teatro Delourdes y locutora del programa Audífonos de Lujo en Sube la Radio, la multifacética e imparable Vesna Beros es un verdadero milagro en sí misma y no sólo por el sin número de cosas que hace y piensa a cada instante sin morir en el intento, sino que lo es literalmente luego de ser la primera bebé sietemesina puntarenense en estar conectada a un respirador artificial y que pudo vivir para contarlo.
Esto sin duda debió aportar el drama suficiente a su vida para optar por dedicarse a todo lo que tuviera que ver con las tablas y así poder manejar la intensidad que la caracteriza a su antojo, para posteriormente utilizarla con el propósito de representar su propio y empoderado personaje, el de ella misma bajo un elegante escudo de tatuajes que hablan acerca de sus recuerdos, sus amores y sus sentimientos de los cuales nos cuenta en detalle a continuación.

 

 

“Luego del primero, me pareció que un tatuaje sencillamente no era suficiente y a las dos semanas ya quería otro (jajaja), así que partí a hacerme una cruz con unas rosas en el pie (que está tan feo el pobre que hay que urgentemente arreglarlo, jajaja). Eso fue justo antes de irme de gira con unos amigos con los que nos ganamos un Fondart.

Por diferentes motivos abandoné la tinta por un rato y cuando comencé con “Delourdes”, precisamente para el aniversario del primer año tuve una epifanía y dije “obvio que tengo que tener a la virgen de Lourdes en el cuerpo” , así que empecé a buscar tatuadores y en la Jani Dueñas y en otro amigo vi como Georgi Abusleme realizaba mujeres bellas y con él finalmente me hice a la virgen en el antebrazo.

 

 

Pero mi brazo no partió simplemente ahí y la verdad es que esta historia no es conocida en el “medio”(jajaja) sino que fue resultado de una pésima decisión que me costó un cover up luego. Estaba en esa época haciendo una obra musical con unos amigos argentinos y la verdad es que ellos estaban muy tatuados y como siempre he estado muy ligada a la música se me ocurrió hacerme una llave de sol que incluso fue el regalo de un amigo que trabajaba en la radio Futuro. La verdad es que no me di el tiempo de averiguar con quién tatuarme ni nada y simplemente un día que acompañé a una amiga a tatuarse su primer tatuaje y decidí hacerlo. Como era un tatuaje demasiado simple y en negro, ni una ciencia, no vi el grado de dificultad para el tema y el tatuador me pregunta que si me tincaba mejor hacerlo de color en vez de tirarlo a negro y bueno, yo le expliqué que no era muy colorida y traté de llevarlo un poco a mi mundo contándole de las bandas que me gustaban, etc, para tratar de encausarlo en el estilo que me gustaba… Pero pese a mis esfuerzos el cuento es que esta supuesta llave de sol “simple” resultó convirtiéndose en una llave de sol fucsia con un fondo calipso horrible, todo menos sobria. Para tapar mi pesadilla, me puse a buscar a otro tatuador y encontré al Dis (Diego Aspillaga) y como me encantó decidí hacerme otra rosa para cubrir lo sucedido, total como ya tenía muchas rosas qué más daba una rosa más, así que más rosas para el cuerpo (jajaja), mi único objetivo era no ver más los restos de mi pésima decisión y justo después de este escalofriante episodio viene la virgen de Lourdes.”

 

 

“En agosto del año pasado el pololo de mi vida y a quién aún quiero muchísimo sufrió un grave accidente mientras esquiaba y nadie sabía si él iba a lograr sobrevivir, entonces dije “ok, démosle con el copo de nieve grande acá en el brazo en su honor”, así que me tatué nuevamente con Georgi y el resultado fue bastante especial porque después de hecho, a penas llegué a mi casa le mandé la foto a mi mejor amiga que vive en Nueva Zelanda y ella me dice “y tiene unos arlequines de teatro”, en verdad yo no me había dado cuenta pero claro, están ahí y eso lo hace más especial y lindo aún. Fue por esos detalles, por su trabajo y porque captó mi imaginario a la perfección (hasta ahora) que continúo tatuándome con él.

Lo último que me hice fue este año y es un escudo de rosas que tengo en el brazo derecho junto a una daga isabelina con joyería muy delicada, ubicada en la misma zona. En definitiva mi brazo izquierdo representa mi nacimiento en gran parte y el izquierdo es como mi escudo de poder autocreado.

Continúan mis planes de varios tatuajes hasta fin de este año y seguramente vendrán muchos más, porque finalmente para mi es algo catártico y que me sirve para reforzarme con individuo. “

 

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