Jenni Rogers: La Pasión de una Aprendiz

Feb 18 • Interviu • 4628 Visitas

La talentosa Diseñadora Gráfica Jenni Rogers a sus 25 años tomó las riendas de su vida y sacrificó parte de su ascendente carrera como ilustradora, para dedicarse de lleno a lo que toda su vida ha amado: el tatuaje. Volviéndose aprendiz bajo el alero del  reconocido tatuador chileno Georgi Abusleme y con pasión y paciencia, hace 7 meses emprendió el largo desafío de volverse tatuadora.

 

 

¿Cómo surgió tu inquietud de aprender a tatuar? Mira fue bien loca la situación, porque yo siempre he querido tatuar, desde los 13 años lo quería pero era muy chica y muy pollo, no me atrevía simplemente a indagar en este mundo pero me llamaba profundamente la atención y bueno, posteriormente esta idea comenzó a tener más sentido y a entrar en un contexto interesándome aún más el tema de poder llevar una pieza de arte a un aspecto vivo y que se genere el proceso de la vida en ella, el envejecimiento, etc. Eso es precisamente lo que encuentro maravilloso en el arte del tatuaje y en lo básico, sólo el hecho de hacerlo lo encontraba muy hermoso, sus resultados y quería poder dedicarme a diario a llevarlo a cavo. En algún momento lo mencioné en casa, porque realmente estaba interesada en hacerlo y  lo primero que me dicen fue “No! Tú tienes que ser Ingeniero Comercial!” y, claro, eso nunca iba a pasar en la vida (jajaja), así que bueno, lo conversé mucho después con mi pololo de ese entonces y le dije “Sabes qué? Yo en realidad estoy puro weviando con esto, así que voy a dejar de buscar cosas en donde no me sienta bien”, él me dio todo su apoyo y me dijo que un amigo suyo hacía máquinas y que le comprara una para probar, así que lo hice.

 

¿Cómo conociste a tu actual maestro y de qué forma te acogió? A las dos semanas después de comprarme la máquina, el universo confabuló a mi favor al recibir la llamada de un ex compañero de pega que me contó que tenía un amigo tatuador (Georgi Abusleme) que estaba buscando un aprendiz y que él le había hablado de mí. Por supuesto me junté con Georgi y le llevé TODAS las cosas que yo había hecho a nivel de ilustración y le expliqué que nunca había tatuado, pero que soñaba con esto desde siempre lo que a él le llamó la atención y luego de que le gustaron mis trabajos previos me propuso realizar este desafío, en el cual desde ahí hasta ahora llevamos 7 meses.

 

¿Crees que tu profesión de ilustradora y diseñadora gráfica ha jugado a tu favor para hacer este proceso más fácil? La verdad es que ha jugado a favor y en contra, porque por un lado efectivamente significa que yo tengo la mano suelta y que hay ciertos códigos que manejo, pero una de las cosas que más me ha costado entender es cómo llevar precisamente la ilustración al tatuaje, al formato de la piel. Mi aprendizaje en cuanto a esto se ha resumido a encontrar el “dónde está” eso que no se puede explicar y que diferencia a un dibujo hecho en papel a uno que se ve bien en la piel, ya que precisamente como tengo tan arraigado el concepto de ilustración convencional el tomar este universo nuevo significa destruir parte del anterior pero conservando las cosas que sirven y para redefinirlas, proceso que precisamente es la parte más compleja.

 

 

¿Cómo es una jornada tipo en el estudio Amor Real?  De todo en verdad, porque por ejemplo justo cuando yo llegué se había ido la administradora así que la he estado reemplazando hasta el día de hoy, administrando insumos incluso y en general, mi proceso ha sido muy a lo “Señor Miyagi” encerando y puliendo a nivel general, en un principio llegando temprano para hacer el aseo en la mañana, esterilizar y encargarme que retiren el material contaminado (agujas), todo lo que implica mantener un estudio de tattoos en perfecta higiene, lo que significó por supuesto tener conflictos en mi casa porque me preguntaban que había hecho durante el día y mi respuesta era “nada, limpié baños” a lo que seguía un sermón de “cómo se te ocurre, si tú eres profesional, no puedes estar haciendo esas cosas!” (jajaja). Esto también hay que entenderlo como parte de un aprendizaje, ya que hay mucha gente que quiere ser tatuador porque piensan que es “cool” y por lo mismo, cuando eres aprendiz tu maestro te pone piedras de tope para saber si efectivamente quieres esto o es por mera moda.  Tienes que probar que de verdad deseas esto y ganártelo.

En este momento ya estoy en el proceso de dibujar, armar y desarmar mesas para los tatuadores del estudio y de a poquito empezando a tatuar.

 

Es un proceso largo, de bastante aprendizaje y paciencia ¿Cómo lo estás llevando? Ha sido súper interesante la experiencia, pese a que para mí ha sido muy duro, pero muy muy duro, prácticamente de llegar a tu casa y llorar porque no sabes si estás haciendo lo correcto. Es un proceso lleno de metodología y vocación, en el que tienes por un lado todo ese aspecto muy rudo y por otro uno muy maravilloso que se trata de compartir la información y nutrirte intelectualmente de esto. Acá son todos sumamente solidarios, existe un trabajo en equipo tremendo y me ha pasado de que hay veces en las que debo quedarme a tatuar y estoy muy asustada y ellos se quedan conmigo, no me dejan sola y provocan que me sienta en familia totalmente respaldado a lo que trato de responder de la misma manera.

 

¿Cuándo crees que puedas estar lista para finalizar tu proceso de aprendizaje?  La verdad es que no lo sé, porque eso depende mucho del criterio del maestro que en este caso es Georgi. Hay mucha gente que dice que luego de 5 años tatuando recién puedes considerar que lo estás haciendo de forma profesional y en este caso también la madurez de cada uno cumple un rol trascendental. Tú puedes empezar solo o continuar solo en cualquier momento, pero la madurez para ello no sé si es algo que realmente llega de forma concreta. Siempre sigues aprendiendo y cuando lo dejes de hacer, mejor dedícate a otra cosa.

 

¿Por qué preferiste aprender a lo “vieja escuela” con un maestro determinado en vez de hacerlo de forma autodidacta? Por 2 razones: Primero porque veo el resultado de los chicos acá y está a años luz de lo que puedes ver en otras partes, si a lo que precisamente es a lo que aspiro y puedo tenerlo cerca mientras absorbo todo lo que puedo de sus conocimientos, obvio que lo voy a hacer. La segunda, tiene que ver con un tema de confianza ya que cuando conozco a alguien que me resuena y hace sentido, automáticamente genero un vínculo de confianza la que se mantiene absolutamente incondicional, entonces en el caso de Georgi si él me dice que debo seguir determinado camino porque es lo mejor para llegar a un objetivo x, claramente le haré caso pues sé que será lo mejor.

 

 

¿Qué es lo que más rescatas de este aprendizaje? A mí me iba súper bien como ilustradora, incluso me habían publicado en un par de libros así que empezar con esto fue un cambio radical, me viré completamente. Pero más allá de toda la cuestión técnica, de si es que puedo aprender de los chicos o no, es esa sensación de haber encontrado un lugar en donde te sientes parte y de verdad, de corazón, no con hipocresía de por medio. Esto es sin duda lo más importante, porque efectivamente uno puede aprender aquí o en la quebrada del ají con más o menos esfuerzo, pero encontrar un lugar donde realmente te sientas bien y con personas que te hacen sentir un aporte y que te acompañan en tu proceso es simplemente impagable.

 

¿Ambiciones a futuro? Idealmente, aprender lo mejor posible logrando hacer el camino lo más pulido que pueda, conseguir constituirme y poder decir “hola, soy tatuadora” y poder generar una estructura de vida, este camino que entre el tatuaje y la ilustración me permita organizar mi tiempo en lo laboral, creativo y personal.

 

Si tuvieras que darle un consejo a alguien que quiere ser tatuador, ¿cuál sería? Lo mismo que le dije a un amigo que una vez al venir al estudio me hizo un comentario respecto a lo cool que era ser tatuador y que él también quería hacerlo, así que a óespecto a lo cool que era ser tatuador y que e te hacen sentir asamino porque es lo mejor para llegar a día hacerlo, así que a dónde debía anotarse y bueno, en resumen le mencioné que es un camino que requiere mucha pega y que no es algo que simplemente nazca solo y te vuelva un rockstar de la noche a la mañana. Cada uno debe revisar sus ambiciones, ver qué quiere hacer y por qué lo desea, pagar el precio en base a esfuerzo y también el costo social que esto implica considerando los prejuicios absurdos que existen en nuestra sociedad. Cuando uno hace sacrificios debe honrarlos saliendo adelante, de lo contrario no vale la pena.

 

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