Kartess: Custom Art con Códigos de Tinta

Feb 17 • Interviu • 2351 Visitas

Creció en Concepción hace ya 37 años, en donde bajo la bendita lluvia tuvo la suerte de encontrarse con su lado artístico mientras tocaba en bandas de rock y dibujaba para pasar el tiempo. Oí hablar de él por primera vez gracias a mi amiga La María Sara, quien cuando colaboraba con DDD me dijo que Fernando Cartes (aka Kartess) era un diseñador gráfico e ilustrador autodidacta de custom art que estaba interviniendo con tatuajes a muñecas antiguas. Fue así que con su proyecto “Gepeto”, Kartess ilustrando sobre objetos y redefiniendo su significado comenzó a hacer ruido en el mundo del tatuaje.

 

 

Estuvo viviendo 11 años en Santiago, periodo en el que se desempeñó como Director Creativo en Connect de la Agencia Porta y Docente de Taller de agencia en UDLA, pero los que decidió finiquitar hace poco más de un año para como él mismo dice “aportar desde mi hogar, el sur”, reencontrándose con la ciudad penquista después de muchos. Pero este proceso de regreso al origen ha sido tremendamente beneficioso para Fernando en lo creativo,pues en la actualidad y aparte de sus ya conocidos proyectos en la ilustración y el custom (que pueden ver a diario en su Instagram), también dirige su propia agencia de publicidad llamada “Valiente”.

Luego de mi resumen ejecutivo con respecto a Kartess, lo que nos convoca para partir por el principio y saber qué fue lo que lo motivó a adentrarse en el mundo del tatuaje y aprovechar los códigos de este arte en pos de su particular ilustración, les dejo la entrevista que le realicé hace unos días atrás.

 

 

¿Cómo comenzaste en el mundo de la ilustración y desde cuándo te dedicas a esto? Mi primer “trabajo” fue una colaboración para el arte de una banda de rock en Concepción. Muy chico, como a los 14 años. Eso me dio la confianza de que podía hacer cosas que al resto le gustaran, aunque en realidad, desde que me acuerdo siempre dibujé. Me dediqué “profesionalmente” cuando adopté el seudónimo de KARTESS creo, como hace 4 años.

 

¿Desde cuándo comienza tu afición por el tatuaje y por qué? No podría decir exactamente desde cuándo me gusta, lo que sí me acuerdo es que tenía muchas ganas de tatuarme cuando era adolescente. Me hice un tattoo a los 16 años porque sentía demasiada curiosidad por el proceso, más que el tatuaje mismo, quería ver cómo se hacía. Una vez que viví esa experiencia, cambió mi percepción y nació el interés por el arte del tatuaje como algo que hay que tomar muy en serio.

 

¿En qué minuto sentiste la necesidad de vincular tus ilustraciones con el tatuaje? El vínculo fue el rock. Desde que comencé a escuchar rock cuando pendejo, el amor fue a primera vista entre los tatuajes, las carátulas de discos de rock y la ilustración: mi triángulo de amor perfecto.

 


 

¿Cuál fue tu primer proyecto mezclando estos dos elementos y de qué se trató? Mmm… creo que el más consciente de todos fue GEPETO. Ese proyecto fue súper experimental, porque el objetivo era poder “tatuar” a esas muñecas antiguas con las historias personales de las personas. Así obtienes un producto único e irrepetible.

 

Con respecto a tus próximos proyectos, ¿hay alguno cercano referente al tatuaje en lo particular tal como lo fue “Gepeto”? Bueno, uno quizás que no es tan literal, pero lo último que hice que me encantó por su complejidad fue la customización de un estanque de Harley Davidson. Fue increíble trabajar directo en el material, ya que cualquier boceto dejaba una línea que no se podía borrar en el proceso. Fue como tatuar a una moto de colección.

 
 
Por Dana Riffo / Fotos Coni Rubilar
 

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