Kewpies: Las Adorables Guagüitas Piluchas del Tradicional Americano

Dic 25 • Tattoo • 3416 Visitas

Si pudiera referirme a un tatuaje clásico que representa toda la dulzura y ternura en sí mismo, tendría obligadamente que hablar de los “kewpies”, unas guagüitas adorables y picaronas que salieron directo de un pensamiento onírico de su creadora para quedarse por siempre en el inconsciente colectivo del arte del tatuaje, con el fin de representar al amor y la inocencia en su máximo grado de pureza, pero con una vuelta de tuerca.

 

 

Pero estos especiales seres inmortalizados en tinta antes que todo fueron adoptados por la cultura popular a partir de su creación por parte de la ilustradora norteamericana Rose O`Neill, quien luego de un sueño en el que veía a pequeños cupidos regordetes visitando su jardín, en 1909 dio vida a los kewpies para que en 1913 tuvieran su propia aparición en el mercado como muñecos que encantaban a grandes y chicos, bajo una mágica historia insinuada en su propia caja, la que decía así:

 

Nos preguntas por qué tenemos prisa. Vamos a ser muñecos, ¿sabes? – Rose O´Neill nos ha enseñado cómo… de veras, la mejor manera es simplemente venir y jugar con ellos; convertirse en muñecos y quedarse con ellos.
(Traducción de la etiqueta original para el embalaje de Kewpie en Alemania)

 


 

Los kewpies se caracterizan por estar siempre piluchitos, pero en tatuajes y muñecos se han ido incorporando al día de hoy vestimentas particulares para darles mayor simbolismo y simpatía (como una especie de “Troll” de los 90`s para que se hagan una idea mis amigos los treintones). Es justamente en esto donde se vuelve explícita la idea de Rose sobre sus hijos kewpies y se tira por el suelo el que fuera sólo idílica, sino que también utilizaba estas ilustraciones para dar a conocer su posición frente a la guerra y a las derechos de las mujeres en ese entonces. Esto es sobre todo lo que más interesante vuelve a estos personajes a poto pelado y lo que influyó particularmente a la cultura del tatuaje, ya que los artistas de ese entonces pusieron sus ojos en los kewpies a modo de intensificar su posición contestataria, el “reason why” del tatuaje tradicional americano. Pero no todo es para siempre y los kewpies cumplieron su etapa de popularidad máxima en 1934 para luego desaparecer por casi 70 años al ser parte de las víctimas de La Gran Depresión, la cual los hizo pasar de moda rápidamente.

 

 

Fue Mike Malone (1942-2007), el legendario tatuador californiano quien los trajo nuevamente a la palestra del tatuaje y la cultura pop gracias a sus flash y hoy en gloria y majestad, los kewpies gozan de su madurez y más que merecido apogeo y aunque hace unos años no terminaban de convencerme, debo reconocer que ahora simplemente lograron robarme el corazón con su apariencia bonachona y despreocupada, la cual desde su primera aparición ha venido reuniendo adeptos al potenciarla con sus muy particulares expresiones y rasgos faciales coquetos, que sin embargo nunca pierden su carácter infantil e inocente.

Como buena tattoo collector, yo ya estoy pensando en inmortalizar un lindo kewpie en mi piel por ser parte importante en la cultura de la tinta y uds. se animarían?

 
 
Por Dana Riffo
 

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