Tatuajes Acuarelados: Volviendo la Piel Todo un Lienzo

Oct 5 • Tattoo • 7358 Visitas

Como les conté en mi primer post, hace un par de meses me hice mi último tatuaje. Como todos mis tatuajes previos no fue algo tan pensado, pero tiene un contexto personal. Cuando decidí hacérmelo lo que más tenía claro era que quería que fuese acuarelado (watercolor).

Es precisamente de ellos que les quiero hablar, pues en el último tiempo los tatuajes acuarelados se han ido ganando cada vez más espacios y adeptos gracias a su delicada sutileza.

 

 

El acuarelado es una técnica que viene propiamente del arte pictórico. La acuarela es una pintura que posea la característica de tener una consistencia muy diluida en agua, con trazos muy ligeros y con capas semitransparentes. Pero en la piel, éste es un proceso muy complejo de lograr.

En principio el tatuaje de estas características no posee delineado, a menos que se quiera jugar con los mismos colores a utilizar sobre un diseño demarcado antes en la piel. Esto que les cuento es una de las razones por las cuales algunos tatuadores no están muy de acuerdo con realizarlos, pues el que no sea delineado podría provocar que con el tiempo la tinta al deteriorarse con los procesos propios de la piel, baje considerablemente sus tonos y colores con los años quedando un tipo de mancha más que un diseño. Desde mi punto de vista esto último es tanto azaroso como el realizarse un tatuaje, pues nunca sabremos realmente que puede pasar con nuestra piel, independiente de la técnica y productos que queramos utilizar para nuestra pieza. Aún así, estas opiniones de los expertos es algo importante de tener en consideración a la hora de pensar en un tatuaje con estas características.

Estos tatuajes se caracterizan por jugar con colores y con la fusión entre ellos, como si la tinta tendiese a impregnarse entre ella, sin fusionarse por completo.

 

 

Cosas que les recomiendo tener en consideración son primero, como siempre, busquen un tatuador que maneje la técnica y vean sus trabajos previos. Lo segundo es trabajar con su tatuador en un diseño que efectivamente sea lo que uds. quieren, llevando referencias que puedan ayudar al proceso de creación de la pieza ya que después no hay vuelta atrás. Bueno, igual la hay, pero tal vez les salga bastante más caro, pensando en que después quieran cubrirlo o borrarlo con láser. Por último y como tercer punto, deben tener claro que a diferencia de la acuarela real para pintar sobre papel, la tinta no se diluye con una pincelada, sino que son agujas que se introducen en tu piel finalmente, por lo que es mucho más complejo de lo que parece y debido a esto es que puede ser un proceso lento.

 

 

Si están pensando en hacerse un acuarelado, háganlo, no se arrepentirán. Los colores y la sutileza de este trabajo es maravilloso, dando una luminosidad y color que no tiene comparación.
Junto a esto, es un tatuaje que tendrán muy garantizado que será único y especial, pues cada artista posee una mano distinta, por lo que por más que quiera replicarse, nunca será igual.

Yo soy una amante del arte, del pictórico en gran medida. Cuando conocí estos tatuajes no pude aguantarme las ganas de tener en mi piel una obra única y de características similares al trabajo que muchos de mis pintores favoritos realizaron en sus épocas, pero en papel.

Sin duda la piel se ha transformado en un lienzo más, una pequeña exposición de arte andante y los acuarelados son el claro ejemplo de esto.

 
 
Por Cami Avendaño
 

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