Tatuajes de Números, Mucho Más que Cifras

Oct 20 • Tattoo • 7626 Visitas

Haciendo un repaso por mi entorno más cercano, por aquellos que tienen tinta, me di cuenta que hay un tipo de tatuaje que se repite bastante y éste son los números. Y bueno, de los tatuajes que siempre he querido hacerme está relativizado a números, pero por circunstancias que aún no comprendo, no me lo he hecho.

 

 

Dentro del recorrido que hice, noté que precisamente esos números no respondían al mismo pa-trón, sino que muchos de ellos se debían a circunstancias distintas, fechas, números, meridianos, etc.

Descartes decía que la matemática era lo mejor repartido, pues en estricto rigor es algo a lo que todos los seres humanos tenemos rápido acceso. No les niego que esto siempre lo puse en duda, pues a pesar de que no me dificultaban, tampoco fueron mi fuerte en mi etapa escolar y por defec-to, tengo una memoria que no me ayuda mucho en ese sentido. Lo digo porque a pesar de esto, tengo una habilidad única para recordar fechas puntuales, más allá de cumpleaños, me refiero a fechas que para mi tienen una trascendencia particular. Quizás por lo mismo nunca me he tatuado números, porque tengo todas las fechas vivas en mi mente o al menos eso creo.

 

 

Pero, ¿qué puede llevarnos a tatuarnos una fecha, un número o una simple cifra?

Pues bien, estéticamente no podemos negar que tienen una mística. En la piel un 5, supongamos, es algo que no pasa desapercibido y nos haría cuestionar a qué responde.

Fuera de esta situación, que no es necesariamente el móvil para tatuarse (digo necesariamente porque cada cual sabe sus razones), tras un número existe una carga simbólica propia de un len-guaje que cubre nuestra sociedad y nos ayuda a ordenarnos en muchos aspectos. Junto con esto, marcarse una fecha, la cifra de tus hijos o hermanos, un número que se reitera en tu vida, etc, es una decisión, que a mi forma de ver, conlleva una no menor valentía.

Un número es un recuerdo conciso y claro de algo que, aunque sin nombre, posee una carga por sí solo. Más que un sistema métrico, es un momento que se identifica con una cardinalidad tan ancestral como el hombre. Más allá de la convención propia, es una imagen mental, un olor, un sabor, un momento o un sentimiento que toma una forma que de tan común se vuelve explícito.

Hace poco me tocó conocer a alguien que se había tatuado una fecha que retrataba algo muy importante para él y con un motivo que a mí me sensibilizó mucho debido a su significado y cuan-do me lo confesó lo encontré notable.

 

 

Hay un número en particular que marca el lugar donde siempre quiero volver, el 53º10’01’’ L.S., los meridianos de Punta Arenas, donde nací. Independiente de la lista del colegio, de la universi-dad, del RUN o el papelito que sacamos para que nos atiendan en la farmacia, todos guardamos un número en la piel, pero pocos son los que se atreven a plasmárselo.

Como recomendación, si toman la decisión de grabar ese tan importante número en su piel, les puedo aconsejar que precisamente se acerquen a un tatuador que se dedique a hacer “lettering”, ya que ellos tienen el don de dar vida a cualquier cifra, volviéndola increíblemente especial. Noso-tros en DDD tenemos un par de regalones que les recomendamos a ojos cerrados y estos son El Grone (Taller 34) y Carlo Perez (La Daga Negra).

Ahora que está todo dicho, sólo me queda preguntarles, ¿y para uds. cuál es su número?

 
 
Por Cami Avendaño / Fotos Fanux Barraza
 

Posts Relacionados

« »