Tebori: El Arte de Tatuar a Mano

Oct 26 • Tattoo • 5747 Visitas

Siempre se ha sabido que Japón tiene una cultura milenaria y rica en casi todos los aspectos, sobretodo en el medio artístico y aunque, tiene grandes diferencias con la cultura occidental, es un mundo diverso que no deja indiferente a nadie. Por ello, cualquier persona interesada por el mundo del tatuaje y que decida aprender más a fondo sobre él, tuvo que haber escuchado (al menos en alguna ocasión) sobre la técnica Tebori. Si resulta que no tienen idea de lo que estoy hablando, ¡No hay problema!, los invito a seguir leyendo el siguiente artículo sobre este singular método de tatuaje.

 

 

Tebori, en español, no quiere decir otra cosa más que “tallar, esculpir o tatuar a mano”, pero en su simple traducción se encuentra el significado de su arte. Se utilizan una serie de agujas esterilizadas, generalmente afiladas a mano y de un grosor mayor al que se encuentra en las máquinas tradicionales, unidas a una vara de bambú, madera o en algunos casos, de metal. La tinta se hace de manera artesanal, y el tatuaje se elabora introduciendo las agujas a la piel mediante pinchazos realizados con gran precisión. Este método es bastante doloroso, ya que se debe levantar la piel para que la tinta penetre y el diseño quede estampado. Es un trabajo arduo, que puede llevar años en completar; no es habitual tatuar zonas pequeñas del cuerpo, al ser un trabajo prácticamente artesanal, los diseños abarcan grandes extensiones de piel, como espaldas, piernas o brazos enteros, pero su resultado es simplemente sorprendente. Se dice, que puede llegar a alcanzar detalles, colores y sombras difícilmente comparables con las máquinas eléctricas que todos conocemos.

 

 

Los diseños orientales realizados habitualmente con esta técnica son fácilmente reconocibles, podemos encontrar: peces koi, flores, tigres, dragones, demonios, etc. Y van de la mano con la cultura propia del país. Su funcionalidad recae principalmente en creencias religiosas, ya que se piensa que al llevarlo, puede salvarte la vida y protegerte de los problemas, algo así como un talismán que portarás el resto de tu vida. Sin embargo, es un arte que sufre de un mal prestigio, debido a que solía ser muy utilizado dentro de la mafia japonesa, un estigma que carga hasta el día de hoy. Hay quienes todavía creen que el tatuaje conlleva una mala vida y son mirados con temor o rechazo. Mentalidad que poco a poco va cambiando, pero que aún sigue vigente y muy arraigada dentro de la sociedad oriental. Pero ésta es una técnica que no sólo es utilizada en Japón, sino que también se expandió a gran parte del continente asiático, en el cual en países como Tailandia, India y China también se practica.

 

 

Es un método que resulta muy atractivo, tanto en su realización como su resultado final. No existen muchos artistas que dediquen su vida a este arte, primero, porque no es nada de fácil, y segundo, porque requiere de una entrega absoluta. Es una tradición que pocos maestros están dispuestos a difundir, pero si el entusiasmo te lleva a querer marcar tu piel utilizando este método, te aconsejamos decidir bien antes de realizarlo. Es una entrega física y emocional tanto del cliente, como del artista y encontrar al tatuador ideal es una búsqueda tan importante como el tatuaje en sí mismo.

 
 
Por Bárbara Mondaca
 

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