Alex Silva

Feb 13 • Tatuador de la Semana • 2661 Visitas

Hipnotizado por el mundo de la tinta desde muy pequeño al ver a un buen amigo de él tatuado, Alex Silva decide transformarse en un tatuador siguiendo una de las bondades más grandes que hay en el tatuaje: el formar familia junto a tus pares. Mientras aprendió en hermandad con ahora grandes tatuadores chilenos, Alex logró encontrar su camino y forjarlo junto a sus amigos. A continuación nos cuenta de sus inicios, lo importante que son los lazos y lo que lo llevó a tomar la decisión de ser parte de este maravilloso arte.

 

¿Qué te motivó a ser tatuador? El mundo del tatuaje para mí parte de muy pequeño, tenía un amigo que se llama Víctor Hugo y fue la primera persona que vi que tenía tatuajes. Yo tenía 10 u 11 años y sus tatuajes en el brazo me llamaban profundamente la atención, entonces eso me despertó un real interés con respecto al tatuaje y a lo que representaba. Era algo que yo desconocía e ignoraba y me hizo pensar en si yo en algún momento podría dedicarme a lo que era el mundo del tatuaje. Después de eso y cuando tuve la instancia de tomar la decisión de tatuar creo que lo que más me llamó la atención era el soporte, el poder plasmar una idea, una imagen, algo tanto decorativo y significativo con respecto a lo que se podía hacer con un diseño particular en el cuerpo y por sobre todo, que este soporte pudiera estar moviéndose y recorriendo el mundo, creo que fue eso lo que me motivó más aún.

 

¿Hace cuánto tiempo que eres tatuador? Me dediqué a tatuar desde hace prácticamente unos 6 años. En mis comienzos partí netamente en mi casa por iniciarme en esto de forma autodidacta, auqnue de todos modos nunca he considerado que he estuve sólo de por sí, porque siempre tuve gente apoyándome y ayudándome. Mi amigo Víctor Hugo me ayudaba mucho con los que era el dibujo y los diseños, que igual considero que es parte fundamental para poder mostrar tu trabajo de una manera más atractiva, porque forma parte de la versatilidad que uno puede tener como tatuador, al mostrar tu trabajo más allá de lo que tu tatúas a diario. Hay ocasiones en que hay tatuadores que tienen una excelente publicidad pero unos tatuajes de mierda y bajo lo mismo, hay muchos que tatúan mucho pero no necesariamente lo hacen mejor que el resto sino que es quien más se dio a conocer, eso netamente lo puedes comprobar con las piezas que hace un tatuador y en mi caso y el resto de los integrantes del estudio, nuestros intereses son otros, es el hacer buenos tatuajes.

 

¿Quién fue tu maestro? Un maestro como tal nunca tuve la oportunidad de tener uno, aunque me hubiera encantado tener esa oportunidad porque creo que habría podido evitar un montón de errores que fueron parte del camino que tuve que recorrer y que literalmente fueron ensayo y error. Pero pese a eso, de todas formas tuve una escuela y esa fue conformada por mis amigos. La primera persona que me ayudó a montar una máquina fue Lukas Cáceres, él me ayudó un montón. Luego de eso, aparte de Lukas y por un tema generacional mi escuela pasó a ser Jacobo Abarca, Claudio Duque con quien ahora trabajo y Erasmo. Se dio el caso de que todos estábamos aprendiendo a la par y mediante ese camino al pasar del tiempo pudimos montar un estudio todos juntos y fue cuando más aprendimos todos juntos.

En lo personal siento que de la persona que más aprendí de tatuajes como también del tatuaje como arte y aplicación fue de Jacobo, de hecho lo admiro un montón por lo mismo y porque me ayudó a desarrollar lo que hago hoy en día también e independiente a que sigamos trabajando o no juntos, sigo sintiendo ese lazo de hermandad con él.

 

 

¿Cuál fue tu primera máquina? La chica que en ese entonces era mi novia, Violeta también fue uno de los pilares fundamentales en mis inicios como tatuador, porque ella un día llegó a la casa y me dijo “Oye, te compré todo” y literalmente me compró todo lo que necesitaba para empezar a tatuar y entre esas cosas venía una máquina y para mí fue re emocionante en verdad. Incluso antes de eso, cuando recién le había comentado mis intereses de ponerme a tatuar, ella se las ingenió para imprimir una resma completa con diseños de internet en el trabajo de sus mamá y me los llevó para que pudiera reproducirlos, copiarlos y traspasarlos a modo de ensayo.

Esta primera máquina era del Eurocentro, una 7 Vidas y yo desconocía por completo cómo funcionaban las máquinas en ese entonces la usaba para pintar y para las líneas (jajaja). Esa máquina aguantó un tiempo, incluso le sirvió a Lukas para calibrar y ajustarla porque en ese tiempo estaba con su proyecto de armar máquinas.

 

¿A quién o qué fue lo primero que tatuaste? Mi primer tatuaje se lo hice a Lukas y de hecho él me iba guiando a medida que yo avanzaba. Era una mariposa que se realizó en su pierna y para mí fue muy loco, porque no tienes la sensibilidad al meter la aguja entonces me daba miedo presionar demasiado, sacar mucho la máquina o enterrar la aguja, así que estaba pendiente de lo que él me decía, si le dolía mucho o sentía que no estaba enterrando lo suficiente la aguja. Incluso e algunos momentos el mismo Lukas se auto tatuaba y me iba mostrando cómo lo tenía que hacer.

 

¿En qué estilo de tatuaje te especializas? Si bien es cierto que a mí me gusta el tradicional, trato de no encasillarme porque siento que me puede limitar para hacer otros tipos de trabajos. En lo personal me gusta mirar de todo, así no te restringes a ti mismo a hacer sólo un tipo de tatuaje y a seguir una sola línea gráfica, entonces prefiero absorber las ideas que muchos tienen ya sea del oriental, del black and grey, etc, creo que es precisamente eso lo que te permite desarrollar un estilo particular y único al alimentarte de todos los sectores y puntos de vista del mundo del tatuaje.

 

¿Quién es tu alter ego? No me considero seguidor de alguien en particular, ya que no siento la necesidad de ver los trabajos en particular de un personaje x. Creo que la pluralidad de ideas y de información es lo que realmente me nutre para poder realizar un estilo más personal y no es que yo diga que estoy inventando un estilo ni mucho menos, pero me gusta el no tener restricciones ni límites.

 

¿Qué crees que hace falta para que culturalmente este arte sea más valorado? Creo que igual el tatuador en sí tiene una cierta responsabilidad en lo que respecta a que el trabajo mismo sea bien valorado, tanto culturalmente como socialmente. Yo creo que también está pasando que en nuestro país es muy fácil dedicarse a tatuar, ya que el comprar los materiales, insumos y obtener un kit básico de tatuajes es muy accesible en lo económico y también versus la realidad que existe en Europa, en donde para poder comprarte una máquina de tatuaje hay un filtro muy grande para poder hacerlo, porque debes estar en un estudio, tener un maestro y una cierta cantidad de tiempo trabajando en el rubro. Es por esto mismo que se ven tantos tatuajes feos en la calle y que llevan a asociarlos al típico prejuicio de que es de delincuentes. Creo que recién ahora la gente se está dando cuenta de que los tatuajes son caros pero porque responden al que se debe invertir en un arte. Creo que el tatuador tiene la responsabilidad de dar a conocer esos aspectos, porque hay veces que los medios de comunicación han desvirtuado mucho lo que es este oficio con programas como “Miami Ink” donde la gente cree que los tatuadores son súper estrellas y la verdad es que la realidad de nosotros en el día a día es muy lejana a eso. Para poder lograr cierto nivel de trabajo debes pasar por un montón de penurias y de dejar de lado cosas que para ti pueden ser importantes y eso hay que tenerlo claro.

 
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