Diego Apu

May 1 • Tatuador de la Semana • 6694 Visitas

Inspirado por las bandas de hardcore y punk, en una pequeña localidad argentina Diego Apu comenzó a echar a volar su imaginación con coloridas tintas, al dedicarse a observar atentamente lo que podían llegar a hacer diferentes artistas de la piel en Argentina. Hoy, luego de 9 años de haber despegado con su carrera como tatuador y con su estudio Good Times en pleno barrio de Belgrano en Buenos Aires, Diego nos cuenta acerca de su proceso de aprendizaje en solitario y cómo ha evolucionado el arte del tatuaje en el país trasandino.

 

¿Qué te motivó a ser tatuador? Yo empecé en el mundo del tatuaje más que todo por la música, siempre he escuchado muchas bandas de Hardcore y de Punk Rock desde cuando era chico. Todos los músicos de esas bandas tenían tatuajes y eso empezó a llamar mi atención, porque además yo dibujaba desde chico y ver esos diseños en la piel me gustó. Pero más que nada fue por esa razón, ver a la gente ligada al punk y al hardcore con muchos tatuajes. Con el tiempo, cuando yo ya había empezado a tatuar, todo se fue más por el lado artístico en cuanto al cómo se podía transmitir el arte en la piel y ahí fue cuando me cambio la visión respecto del tatuaje.

 

¿Hace cuánto tiempo que eres tatuador? Llevo tatuando entre 8 y 9 años, pero trabajando profesionalmente en un estudio, ya llevo 7 años.

 

¿Quién fue tu maestro? Yo no soy de Buenos Aires, soy de una ciudad muy chiquita que se llama Tandil y que está como a 400kms de Capital. Ahí había un tatuador que se llama Exequiel Núñez, él es muy bueno incluso ahora trabaja por toda Europa y hubo un momento en el que Exequiel regresó de allá y se quedó en Tandil por un tiempo. Fue ahí cuando yo me empecé a tatuar y lo conocí a él, entonces fue con él mientras me tatuaba que comencé aprender cuando tenía 17 ó 18 años aunque yo finalmente me puse a tatuar recién 4 años después. Entré al tatuaje precisamente así, viendo tatuajes de él, yendo al estudio y tatuándome mucho más que nada para ver y instruirme cómo era todo. Exequiel me contaba cómo le iba cuando estaba en Europa y eso me fue atrapando mucho más. Luego de eso estuve viajando constantemente a Buenos Aires para ver shows y estar en contacto con más tatuadores y fue justo ahí cuando me involucré de lleno en el tatuaje.

Pese a que estaba en contacto con muchos tatuadores, mi proceso de aprendizaje fue en solitario pues nunca tuve un maestro que me dijera “Mira, esto se hace así”. En lo particular aprendo mucho mirando, tengo la capacidad de mirar mucho algo y absorberlo. Cuando veía algo, trataba de pasarlo al papel tratando de entender la estética del tatuaje y cómo era. Con el tiempo, como ya tenía varios amigos tatuadores y me veía más seguido con ellos, compartíamos conocimientos y nos retroalimentábamos. Eso hasta ahora.

 

¿Cuál fue tu primera máquina? Cuando empecé a tatuar lo hice también con uno de mis mejores amigos, como vivíamos en Tandil y éramos muy chicos a los 17 años, tomamos un colectivo hasta Buenos Aires que duró unas 6 horas de viaje y para luego subir a un tren que llegaba al lugar en donde un chico hacía máquinas. Fue una verdadera aventura (jajaja). Nos compramos una máquina cada uno, con dos o tres punteras y esa fue mi primera máquina. El chico aún hace máquinas y se llaman Classic Tattoo.

 

 

¿A quién o qué fue lo primero que tatuaste? Mi primer tatuaje se lo hice a mi amigo con el que fui a comprar la máquina con la que comencé a tatuar, porque había que probar la máquina (jajaja). Se lo hice en el tobillo y el diseño fue el dragón de la banda Sick Of It All. Todavía lo tiene, no lo ha tapado ni nada así que bien (jajaja).

 

¿En qué estilo de tatuaje te especializas? No sé si realmente me encierro en algún estilo, porque pese a que sí uso una técnica que es más tirada al tradicional americano y que se trata de potenciar las líneas fuertes usando mucho negro, por ahí mucha gente dice que hago neo tradicional pero para mí ese estilo tiene mucho más volumen y es un poco más plástico. Entonces no lo sé, yo lo veo más como la forma de ver una ilustración de algo más. Generalmente cuando me piden un tatuaje, no me piden algo con una referencia de un tatuaje sino que me dicen “Quiero un animal” y yo trato de interpretarlo, viendo pinturas viejas, fotos e ilustraciones de ese animal. Por eso no sé si estoy encerrado en un estilo, sólo sé que es una mezcla.

 

¿Quién es tu alter ego? Creo que cuando empecé, mis referencias eran mucho más amplias pero con el tiempo uno va encontrando lo que más te gusta. Mis referencias básicas a la hora de empezar un diseño las encuentro mirando libros viejos de ilustraciones, de fotos de animales y objetos. Siempre miro tatuadores también, algunos que admiro como tales y que no conozco como Eckel, Seth Wood, Lus Lips y otros que son mis amigos como Seba Forace, Pablo Esquivel, Hugo, Jaco, Mauro, ellos son referentes que aunque sea a la distancia o muy cerca, me inspiran pese a que no sean mi estilo porque van más allá de una técnica, pasan incluso por una forma de trabajo, de desempeño y fuerza en el tatuaje.

 

¿Cómo has visto la evolución del tatuaje en Argentina, respecto a otros países de Sudamérica? Puedo hablar desde que yo estoy involucrado en el tatuaje y eso ya es más menos hace 9 años. Creo que ha evolucionado mucho, especialmente estos últimos años al igual que ha pasado en Chile. Del recuerdo que tengo desde llevaba unos 2 años tatuando, siento que el mayor cambio y cuando comenzó a valorarse el tatuaje en sí mismo y se entendió sobre los estilos y todo lo que este arte implica, fue cuando Mariano Castiglioni volvió a Buenos Aires a vivir. Él fue el que le dio el empuje que necesitaba el tatuaje en Argentina y que lo hizo despegar. Para mi mundo y las personas con las que yo estoy en contacto generalmente, creo que eso fue lo que hizo que diéramos un salto fuerte. De todos modos, igual ha habido tatuadores de siempre acá que han puesto lo suyo para que el tatuaje siguiera surgiendo.

Hoy en día, ya está mucho más abierto todo, la gente sabe lo que es el tradicional americano, etc y buscan al tatuador adecuado porque saben lo que hace cada uno, así que de a poco también la gente ha ido aprendiendo. Es así como va creciendo y espero continúe sucediendo de esta manera.

 
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Contacto:
Estudio Good Times / Argentina
 
diegoedge@hotmail.com
 
Instagram: diegoapu

 
Por Dana Riffo
 

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