Diego “Dis” Aspillaga

Oct 7 • Tatuador de la Semana • 4283 Visitas

Desde muy pequeño Diego Aspillaga mejor conocido como “Dis” fue cautivado por los tatuajes y sus colores, mientras que la rebeldía de la escena punk en su adolescencia y las ganas de conocer el mundo por sus propios ojos lo motivaron aún más a seguir el camino de la tinta. A continuación Dis nos cuenta cómo logró entrar en el mundo del tatuaje y quién fue su principal maestro e inspirador.

 

¿Qué te motivó a ser tatuador? Siempre viví atrapado entre los dibujos y las crockeras y se me ocurrió ser tatuador yo creo que, aparte de lo obvio, fundamentalmente por la música, el hardcore, el punk, la calle. En esos aspectos me llamó caleta la atención y aparte lo bien que se ve un tatuaje en la piel, incluso me miraba a mí mismo cuando no tenía tatuajes y sentía que algo me faltaba. Igual el proceso fue raro, porque recuerdo haber visto cuando muy chico a un caballero que cortaba el pasto cerca de mi casa en Concepción y él tenía tatuajes y quedé loco con él, no entendía nada y después, más grande, cuando conocí los estilos de música que nombré, más me motivó a averiguar acerca del mundo de los tatuajes y también el que estos fueran sinónimo de rebeldía y de calle.

 

¿Hace cuánto tiempo que eres tatuador? Estuve como aprendiz de Nishinja Das unos 3 años y después de eso trabajé con él y con Freddy Ampuero, para pasar por otros lugares posteriormente. En total llevo 5 años tatuando.

 

¿Quién fue tu maestro? Como mencioné fue Nishinja Das y la historia de cómo llegué a serlo es muy loca, porque a los 14 años vi a alguien con un tatuaje de Nishinja y quedé loco. Pensaba que me gustaría algún día conocerlo y poder tatuarme con él, hasta que logré encontrarlo en un local que tenía junto a Francisco Salas por Irarrázaval, así que estuve hablando un rato con ellos y cuando yo ya había cumplido los 20 años conocí bien a Nishinja e iba siempre a la tienda a verlos. Estuve harto tiempo simplemente yendo a pelar el cable con ellos para poder cachar bien qué era el tatuaje, yo quería estar ahí y lo hice hasta que me quedé. Fue un increíble experiencia.

 

¿Cuál fue tu primera máquina? La primera máquina la tuve en el colegio y me la regaló un compañero de curso, era como una máquina china y tenía su fuente de poder y todo. La usaba para experimentar en la casa y la verdad es que apañó harto rato igual, pero fue más que nada porque no la ocupaba mucho en esa época (jajaja). Luego cuando comencé con Nishinja, él me regaló una máquina muy bakán y fue súper emocionante y aún la tengo.

 

 

¿A quién o qué fue lo primero que tatuaste? Tatué a un amigo que se llamaba Esteban y le hice una de esas típicas estrellas rockeras con el puro borde pero en versión gigante en todo el muslo. Fue una verdadera carnicería (jajaja) pero en ese entonces y a mí parecer quedó bastante bien aunque no sabía mucho lo que estaba haciendo (jajaja).

 

¿En qué estilo de tatuaje te especializas? A mí me gustan todos los tatuajes, me gusta hacer tatuajes en general pero el lenguaje que me gusta más es el tradicional americano. Me gusta pasar todo a ese leguaje, si me piden un pájaro lo simplifico y lo desarrollo con líneas sólidas y colores sólidos, para que dure para toda la vida. Es la simpleza de las cosas y por eso me gusta tanto hacerlo.

 

¿Quién es tu alter ego? Hay hartas personas que para mí son una referencia grande, pero yo creo que principalmente son la mayoría de los tatuadores con los que comparto, porque también me ayuda mucho a retroalimentarme con lo que ellos hacen. Por otra parte también están los papás de esto como Mike Malone y Ed Hardy, Sailor Jerry y Dan Higgs. El mismo Nishinja, para mí es un genio porque no sé de dónde saca tanta locura y su estilo particular.

 

¿Qué quieres provocar entre tus clientes cuando terminas un tattoo? Quiero que muestre alegría porque creo que eso es lo más importante cuando terminas un tatuaje, que a tu cliente le guste harto. Creo que es muy particular lo que pasa cuando tatúas a alguien porque como que cambian su propia visión como persona porque les da un poco más de confianza. Eso es lo que me gusta y me alimenta.

 

¿Qué crees que hace falta para que culturalmente este arte sea más valorado? Falta cultura y respeto, no es un juego el tema del tatuaje uno se gana la vida con esto, no es una fiesta. También hay responsabilidad en nosotros mismo de ser un poco más herméticos a la hora de compartir cierta información y sobre todo falta apoyo entre pares.

Al final es eso todo parte desde la cultura y el respeto de nosotros hacía los clientes, de los clientes a ellos mismos y entre nosotros los tatuadores.

 
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Contacto:
Estudio Dis Tatuajes / Chile
 
eldistatuajes@gmail.com
 
Instagram: distatuajes

 

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