Gabriel Toz

Mar 22 • Tatuador de la Semana • 5240 Visitas

Como fiel amante del graffiti, los colores para Gabriel Toz son las herramientas perfectas para enfrentar cada día y pese a cambiar válvulas por punteras, ha sabido ganar un respetable lugar dentro del mundo del tatuaje en Chile.

 

¿Qué te motivó a ser tatuador? Yo me empecé a tatuar cuando era súper pendejo y siempre dibujé, estudié en un colegio artístico y el dibujo estuvo todo el tiempo conmigo. También grafitié harto rato y cuando caché por las revistas que varios de los grafiteros que me gustaban tatuaban a su vez, entonces empecé a interesarme en el tema, no sé si fue eso lo que me motivó concretamente a iniciarme en esto , pero sí hizo que lo tomara en cuenta porque de esta forma podría seguir dibujando y ocuparlo como mi trabajo, volviendo de mi oficio una profesión.

 

¿Hace cuánto tiempo que eres tatuador? Hice un aprendizaje a los 17 durante todo un año y después de eso estuve un rato sin tatuar porque sentía que no cachaba mucho, así que cuando cumplí 19 años y sintiéndome más preparado volví a tatuar pero de forma fija y hasta ahora ya son 8 años en esto.

 

¿Quién fue tu maestro? Mi primer maestro fue Claudio Corvalán (Tontín) y la experiencia fue bacán, él me apadrino y nada que decir… es un capo en lo que hace, en todo en verdad porque es como un inventor loco. Nosotros enganchamos porque a mí me gustaba mucho el dibujo entonces creo que por ahí fue que él decidió enseñarme todo sobre tatuajes, no necesariamente porque yo lo hiciera bien o mal sino que por compartir el mismo interés.

 

¿Cuál fue tu primera máquina? La primera se la compré al Doctor Tattoo y aparte Tontín me regaló una máquina de él.

 

¿A quién o qué fue lo primero que tatuaste? Al primero que tatué fue a un yunta, uno de mis mejores amigos le hice dos rosas y un pergamino que decía “Familia” y creo que ese tattoo quedó mejor que varios que hice después, porque era simple y luego como empecé a ver muchas cosas creo que me contaminé un poco y me puse a hacer cosas que tal vez no supe aplicar bien y todo mal, pero nada que no se haya solucionado a estas alturas (jajaja).

 

¿En qué estilo de tatuaje te especializas? No sé, a mí me gusta hacer tatuajes que parezcan tatuajes y trato de enfocarme más bien en eso. Para los tatuadores que hacen tradicional yo hago new school y para los que hacen new school yo hago tradicional (jajaja).

 

 

¿Quién es tu alter ego? Yo la verdad es que me fijo mucho en los que me ayudaron harto y que gracias a ellos vi cómo era el tatuaje en sí. Nishinja por el ejemplo es uno de esos casos, yo trabajé con él y quien de cierta forma me salvó. El mismo Nico Acosta también, que me ha mostrado lo necesario y con quien he aprendido un montón.

 

¿Qué quieres provocar entre tus clientes cuando terminas un tattoo? Quiero lograr un buen tatuaje que represente lo que ellos quieren. Cuando obtienes un buen tatuaje provocas lo que debes provocar, que la persona se lo vea y que más allá del estilo sea algo que de verdad los llene perdurando en el tiempo en términos estéticos y como sentimiento.

 

¿Qué crees que hace falta para que culturalmente este arte sea más valorado? Creo que los mismos tatuadores somos los encargados de cuidar el oficio, eso sin duda va a mejorar la calidad de tatuadores y no me refiero sólo a como cada uno trabaje, sino que también a cómo se desenvuelven con sus clientes dando a conocer al tatuaje en sí. Lamentablemente eso es precisamente lo que está sucediendo ahora, a este oficio se le perdió el miedo y en este momento de cada cuatro clientes que tatúo uno quiere tatuar y se le van abriendo las puertas a cualquiera, lo que sin duda termina siendo perjudicial peinso yo. Al final nadie se lo está ganando y ese es el problema para que no se aprecie desde la propia casa.

 
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Contacto:
Estudio Better Days Tattoo Parlour / Chile
 
cita@gabrieltoz.com

 

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