Miguel Torres

Feb 12 • Tatuador de la Semana • 4093 Visitas

Con tan sólo 2 meses en nuestro país, el venezolano Miguel Torres ya está haciéndose un nombre entre los artistas del tatuaje en Chile con su particular estilo que mezcla el new school y el neo tradicional con el fin de que, como él mismo dice, en el tiempo se mantenga su seriedad. A continuación Miguel nos cuenta sobre lo diferente que es Centro América de Sur América en cuanto al tatuaje y su constante lucha en Venezuela por realizar tatuajes alejados del realismo y más cercanos a lo que hoy en día es su especialidad.

 

¿Qué te motivó a ser tatuador? No estaba en mi plan realmente tatuar, porque en ese entonces yo estaba en mi último semestre de Diseño Gráfico en la universidad. Hace rato que dibujaba y hacía diseños para amigos y lo que más me gustaba era hacerles dibujos diferentes precisamente a lo que los tatuadores solían hacer en aquel momento, que eran cosas relacionadas a video juegos, etc. Un día un profesor de mi universidad al que yo ya le había hecho varios diseños, me comenta que su tatuador se fue del país (Venezuela) y que si yo aprendía a tatuar, lo podía tatuar a él y bueno, lo que le dije era que yo no sabía de verdad nada de tatuajes y que solamente quería dibujar. Luego de ese episodio, este profesor llegó con un kit chino para mí y me dijo “Aprende” y como nosotros ya teníamos una amistad de por medio porque él era mi profesor de hace tiempo y lo veía fácilmente todo el día en la universidad, le hice caso y me puse a aprender. Desde ahí comencé a practicar y practicar en frutas y piel sintética, pero para cuando me gradué de la universidad no sabía si tatuar o ejercer mi carrera y por eso intenté por los dos lados. Ejercí mi profesión un tiempo trabajando para televisión y publicidad, pero después de eso me di cuenta que tatuando era con lo que me sentía mejor y en donde tenía que haber estado desde el principio.

 

¿Hace cuánto tiempo que eres tatuador? Ya llevo tatuando en estudio 3 años, que ha sido el total de mi carrera realmente.

 

¿Quién fue tu maestro? Mi training duró 6 u 8 meses antes de empezar a tatuar como tal, pero siempre fue de forma autodidacta por lo que no tuve un maestro. Después que empecé a tatuar y a estar en estudios, fui dándome cuenta de lo que me hacía falta en términos de experiencia y manejo de técnicas y hubo mucha gente que me ayudó en el proceso de mejora a modo de guías.

Desde el principio mi aprendizaje fue de ensayo y error. En cuanto llegó ese kit a mis manos, comencé a investigar en un foro que se llama zonatattoo.com y creo que al final me lo sabía de memoria de tanto que lo leía, de hecho ahora en el foro hay un montón de preguntas muy estúpidas mías que están por ahí afortunadamente con otro nic (jajaja).

Con el tema de la calibración de la máquina me fue fatal así que decidí cambiarme a máquina rotativa para evitar tener que calibrar y así fui mejorando. Tuve una gran evolución con eso pero hoy en día tatúo con los dos tipos de máquinas, rotativa y de líneas. De todos modos esto se trata de estar constantemente aprendiendo y puede que la semana que viene tenga otra máquina y empiece de nuevo, porque siempre estoy buscando cosas nuevas especialmente en las máquinas, porque desde que llegué a Chile me he dado cuenta que hay muchas cosas diferentes de las que se utilizan comúnmente en Venezuela, de hecho todo es completamente disímil, las técnicas, las formas de armar las mesas, las tintas y las agujas que hay acá son distintas, entonces he tenido que ir aprendiendo nuevamente y para mí ha sido genial ya que al final es un complemento a todo lo que yo ya sabía.

 

 

¿Cuál fue tu primera máquina? Eran dos máquinas las que precisamente venían en ese kit chino que me regaló mi profe y aún tengo una de ellas. Funciona todavía y bien porque le cambié las bobinas y unos flejes, pero el chasis está intacto. Es un muy buen recuerdo.

 

¿A quién o qué fue lo primero que tatuaste? El primer tatuaje que hice fue un retoque a mi profesor. Era un Pikachu que tenía en la pierna y fue fatal, porque era mucho pigmento amarillo que aplicar y siendo mi primer tatuaje fue muy mala idea. Después como a la semana, le hice también a él un Yoshi pequeñito en la pierna que quedó bastante mejor. Desde ese entonces comencé a tatuarlo más y a seguir tatuando a otros amigos porque se fue regando la voz por toda la universidad.

 

¿En qué estilo de tatuaje te especializas? Es complicado definirme porque me gusta el new school y también el neo tradi, por lo que creo que lo que finalmente suelo hacer es una mezcla entre los dos estilos y por lo mismo es que no lo sé explicar muy bien. Se me facilita mucho el new school pero siento que ese estilo no es atractivo para una persona que pueda tener 80 años, me explico, así como cuando uno como tatuador piensa en la vejez del tatuaje que recién hiciste en cuanto a cómo va a cicatrizar, yo también pienso en la seriedad del tatuaje. Un tradi es un tradi hoy y siempre, porque en 100 años más se va a ver igual de genial, por lo que trato de darle un toque más serio en el tiempo al new school para que no se vea tan jovial o con figuras alocadas cuando mi cliente sobrepase los 20 años.

 

¿Cuáles son las diferencias que exiten entre Chile y Venezuela en cuanto al tatuaje y qué crees que hace falta para que culturalmente este arte sea más valorado acá? Considero que en Chile ya no es un tabú el tema del tatuaje. La gente se tatúa mucho acá. Recuerdo que desde que llegué al aeropuerto, el chico de inmigración y el de aduana estaban repletos de tatuajes y he visto acá que de verdad todo el mundo tiene muchos tatuajes, así que no creo que siga siendo un tema complejo.

En lo que sí creo que hace falta un poco, pero que siento es un tema más global, es que la gente empiece a valorar más el que el tatuaje es para toda la vida y que no se puede hacer a la ligera. Que si cancelan US$100 por unos zapatos, entonces los mismos US$100 por un tatuaje no es nada si éste es de calidad, pues vale la pena. Siento que a veces la gente es muy tacaña y te piden un presupuesto para luego regatearlo y regatearlo, con el fin de conseguir un precio casi similar al de un almuerzo y un tatuaje no puede ser comparado con un almuerzo.

En términos generales con el tattoo en Chile está todo bien, de hecho siento que con el grupo con el que me he llegado a juntar existe una muy buena escena de tatuaje. Todos los tatuadores se conocen y saben quiénes son unos y otros, siendo sinceros entre ellos mismos y admitiendo quién es el que mejor tatúa tradicional o quién es el que mejor compone una espalda y eso ayuda a que la comunidad del tatuaje crezca. En Venezuela existe una escena del tatuaje a la cual es muy difícil acceder, yo la verdad es que ni sé cómo fue que entré a tatuar en sus estudios por lo hermético que es todo. Cuesta un poco e incluso cuando yo estaba comenzando a tatuar con los más conocidos, los veía muy a lo lejos como si fuera prácticamente imposible que yo pudiera en algún momento hablar con personajes como Darwin, Yomico, etc, pero después te das cuenta que cuando empiezas a hacer las cosas bien, te empiezas a codear con ellos, a diferencia de aquí que es más que nada un tema de amistad y no netamente algo respecto al tatuaje.

 
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Contacto:
Estudio Inside Tattoo Studio / Chile
 
nimutattoo@gmail.com
 
Instagram: @nimutattoo

 
 
Por Dana Riffo / Fotos Dana Riffo

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