Polilla

Jun 17 • Tatuador de la Semana • 885 Visitas

Con una ilustración y tatuaje muy particulares, en los que lo “cute” toma especial presencia sin dejar de lado su impacto visual, Florencia Landaeta más conocida en el mundo de la tinta como “Polilla”, aporta un importante grano de arena a las representantes chilenas que con máquina en mano dejan claro que el tatuaje está siendo tomado por el poder femenino.

Hace un tiempo me junté con ella para que me contara sobre su llegada al tatuaje, su proceso de aprendizaje y especialmente su visión sobre la falta de identidad cultural que tiene este arte en nuestro país.

 

¿Qué te motivó a ser tatuadora? Estudié diseño, así que el tema de la ilustración estaba. Pero cuando me fui a vivir sola me hice mi primer tatuaje, lo que hizo que me interesara muchísimo el tema.

Mi pololo, que no es tatuador ni nada por el estilo, junto a mis amigos se dieron cuenta que mi tipo de ilustracion era súper adaptable al tatuaje, así que me incentivaron entre todos.

 

¿Hace cuánto tiempo que eres tatuadora? Ya han pasado 3 años desde que tomé esa máquina.

 

¿Quién fue tu maestro? Fui súper autodidacta, porque pese a que estuve con este tatuador que me ayudaba, él sólo llevaba un año tatuando y fue el único que conocí en el mundo del tatuaje hasta por lo menos un año después de que empecé. A pesar de eso tatué en mi casa y este tatuador iba a aconsejarme dentro de lo que él aprendía también en su propio proceso.

Me empecé a comprar otras máquinas porque comencé a preguntar en las mismas tiendas (aunque no es la mejor fuente y método hacer eso jajaja). Practicando, practicando, caché que se me iba soltando la mano e iba mejorando, así que podía cobrar un poco más y agarré una súper buena clientela para el primer año, con hartos pedidos de diseños, hablo de 5 a 8 tatuajes por semana. Así que fue una súper buena práctica, porque con el tiempo empiezas a ver tus tatuajes cicatrizados y te vas dando cuenta y piensas “ya, hay algo que no estoy haciendo bien”, por ejemplo, o “algo está pasando con esta técnica”. Hay fallos y aciertos, hay de todo en el proceso de aprendizaje en verdad.

El salto más grande fue el ir a tatuarme con César (El Ilusionista) y conocer a otro tatuador más aparte del Franeto, que era este otro chico que comenzó a ayudarme, así que decidí empezar a conocer a otros tatuadores buena onda. Poco después de eso, me llega la oportunidad de trabajar en Inside Tattoo en donde estaba con 7 tatuadores al rededor y con mucha presión social de novata, pensando “ok, acá no puedo dejar la cagada” especialmente si estaba cobrando al mismo precio que ellos que tenían mucha más experiencia que yo, o sea, cero posibilidad. Estando ahí, me hicieron cambiar al tiro mis herramientas, porque por ejemplo estaba delineando con rotativa al principio así que estaba dejando un poco la embarrada, pero no era nada que no se pudiera solucionar. Por suerte nunca hice tatuajes gigantes así que era todo muy arreglable en ese proceso.

Creo que igual lo que más me ha nutrido es el haber trabajado con chicos que hacen harto tradicional, porque aprendí el discurso del tatuador tradi sobre cómo se verá tu tatuaje en 10 años más, que es súper importante, así que he tratado de seguir ese argumento y me he preocupado de limpiar mis diseños, que es mucho más difícil. Las mándalas por ejemplo, cada vez los hago más simples y trato de ocuparme más en aportar en dimensiones desde el puntillismo, que es la principal técnica que me gusta ocupar a la hora de tatuar. Trato que en el fondo esa técnica que se verá como tal de acá a 3 años más, con el paso de los años se vuelva una linda sombra o que un barrido se transforme en eso mismo, teniendo un poco más conciencia de tus actos a futuro. Esto va por una visión mía más contemporánea de creer en que puedes probar cosas nuevas, aplicándolas con el fin de que éstas se transformen con el tiempo en algo distinto y no por eso menos estético.

 

¿Cuál fue tu primera máquina? Mi pololo me decía “cómprate, cómprate una máquina!” y yo pensaba “pero igual que ridícula, si no conozco a nadie en el mundo del tatuaje”. Ahí fue que mi pololo me dijo que él me la compraría y lo hizo. Por suerte el día que llegaron las máquinas fui a un carrete y me encontré a un chico que me comentó que había visto ahí a alguien que tatuaba y que era muy buena onda, así que lo conocí y me ayudó. Me dijo “ya, enchufa la máquina”, y esa misma noche toqué por primera vez una máquina. Luego de haber entendido más o menos cómo funcionaba, dónde iba qué y lo de las agujas, tatué a 5 personas al tiro, en el mismo carrtee (jajaja).

 

¿A quién o qué fue lo primero que tatuaste? El primer tatuaje que hice fue ese día del carrete, fue a mi pololo y le hice una calaverita de como 1cm y medio por 1cm y medio detrás de la rodilla. Quedó terrible (jajaja), pero era de esperar. De ahí vinieron los otros 4 de esa noche e incluso, el mismo tatuador que me ayudó a entender la máquina esa noche, me dijo “ya quiero que me tatúes el brazo” y le hice uno como de 10x10cms. Pero quedaron todos bastante arreglables menos mal (jajaja). De ahí que no paré y como tenía hartos amigos que les gustaba como dibujaba, era como ya practica, practica, practica no más. Fueron muchos tatuajes gratis y después, no sé, les cobraba 3 ó 5 lucas para los insumos, etc.

 

 

¿En qué estilo de tatuaje te especializas? Bueno yo trabajo mucho puntillismo y me gusta harto el tema de la línea fina en los detalles, creo que esa es mi mezcla, trazos gruesos en contornos, trazos delicados para detalles, harto puntillismo y achurado para los rellenos y el negro, que es lo que más me acomoda hasta ahora, ah! y todo bien “cute”.
Estoy haciendo un par de experimentos con color pero van en eso, sólo experimentos, por eso pido harto consejo a mis compañeros, así que ahora sí o sí agregó un poco de color por ejemplo a los cachetitos de un personaje, etc. Siempre les digo a mis clientes eso, que yo aplico detalles de color y no un full color, pero que estamos avanzando hacia eso.

 

¿Quién es tu alter ego o referentes? Tengo algunos que reviso constantemente. Me gusta mucho el trabajo de Susanne König que hace un tradi con puntillismo pero en versión cute, ultra tierno, con mucho gatito y eso me fascina. Otra chica que me gusta, tmabién aplica harto blackwork y se llama Kelly Violence, hace cosas muy orgánicas y abstractas, pero florales, muy botánico con unos contrastes de negros que de verdad no sé cómo los hace. Yo creo que son hartas mujeres en verdad las que tengo como referente. Acabo de conocer a una mina que se llama Amanda Toy y ella hace un tradi también súper cute, pero que no se parece a ningún tradi, con unas monas muy bacanes y harto unicornio.Yo creo que por eso mi línea se ha vuelto cada vez más cute y con cosas bien caricaturescas. Bueno, tengo por ahíotros referentes pero tirados al lado de la animación, por mi carrera, así que ahora entre mis referencias no busco tanto tatuaje sino que a veces veo más diseño de personajes, gatos caricaturescos, por ejemplo, entonces a veces ni me aparecen tatuajes sino que puros procesos de animación y movimiento, con mucha película de monitos (jajaja).

 

¿Qué crees que hace falta para que culturalmente este arte sea más valorado? Justo hice mi título y relacioné al tatuaje. Encontré una gran problemática que a mí me causó un poco de extrañeza y es que el tatuaje en Chile no tiene mucha identidad. Entonces hice toda una investigación y un proceso en el que traté de aplicar algo que nos identificara como país pero llevado al tatuaje. Desarrollé todo un trabajo en el que apliqué al tatuaje simbolismos de la cultura mapuche pero de manera correcta, porque hay mucha gente que agarra la cruz andina y hace patrones para rellenar por ejemplo, lo que no es correcto hacer.

Creo que la gente está buscando significados en otras culturas, todos se tatúan runas, símbolos zeltas, que son de culturas ajenas a la nuestra, entonces por qué no buscar el mismo motivo de la runa que representa la libertad en nuestro propio territorio, si tenemos una cultura propia súper rica en significados. Por eso fue que de manera coherente decidí aplicar eso al tatuaje, ya que por ejemplo los mapuches no mezclan símbolos, eso es para crear historias, entonces ahora si alguien me dice “oye quiero un tatuaje que represente a la mujer y a la fuerza de la libertad”, yo puedo hacer un tatuaje con una composición que sea bastante geométrica y que permita como artista meterle un poquito de mano. Creo que es eso, la identidad de Chile está algo perdida y al debe, pero es más que nada porque hay muchos referentes extranjeros y muchos tatuadores nuevos a los que les llama la atención hacer más cosas que se vean afuera, porque a la gente también le llama mucho la atención el ver ese tipo de tatuajes, como acuarelas y cosas que están causando sensación y que las ves como un referente común. Tenemos que meternos un poquito más con nuestras raíces, aunque sea con ciertos códigos nada más.

En relación a los clientes como tal, mayoritariamente la gente está súper desinformada, porque creo que internet los ensucia mucho también. Ven demasiado Pinterest y minitattoos, como los del Dr Woo que hace estos tatuajes de súper realismo en miniatura y ahí es donde tú como tatuador tienes que empezar con el discurso de que “mira te lo tengo que hacer mínimo de 5x5cms si quieres algo que quede bien y dure, etc”. Entonces claro, hay gente que está haciendo cosas que no se deben, las personas lo ven aplicado y empiezan los problemas, porque cómo les explicas para que entiendan que no es lo óptimo y que tal vez para la foto se vea muy bonito, pero no necesariamente es algo que con el tiempo pueda funcionar. Pienso que finalmente el que la gente comience a informarse también es un rol que debe cumplir uno como tatuador. Que cuando llegue un cliente le expliques bien, que tengas una buena conversa con él, aconsejarlo y ser súper sincero en las capacidades que cada uno tiene, porque por ejemplo yo mando a mucha gente a los cabros de Paihuén que tienen buena geometría y mandalas, lo hago cuando siento que no me la puedo con algún diseño y en el estudio también nos derivamos entre nosotros, lo que también es educar al cliente. No me voy a poner a hacer yo un tatuaje de color si no me has visto ninguno hasta el momento.

De a poquito la gente está empezando a pagar un poco más, a investigar un poco más y eso hay que fomentarlo con el discurso del tatuador, porque somos los que mejor podemos informarlos, mucho más que las redes sociales que creo se están abriendo para muchos lados y sin mucha información exacta. La gente se pierde y cree que lo que se ve más bonito es lo mejor, basta con ver que los realmente mejores tatuadores no son necesariamente los que tienen más seguidores en Instagram por ejemplo. Entonces es ahí cuando te pones a pensar en qué es lo que están viendo y buscando los clientes en general.

Creo que es interesante que muchos artistas plásticos estén metiendo se en el tatuaje pero es mucho mejor cuando ellos se preocupan también de cómo se verá su pega al pasar los años.

 
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Contacto:
Estudio El Bosque / Chile
 
polillatattoo@gmail.com
 
Instagram: polillatattoo

 
 
Por Dana Riffo / Fotos Griz Zúñiga

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