Severino Cáceres

Jul 14 • Tatuador de la Semana • 4504 Visitas

Por amor a lo tradicional y a la esencia del tatuaje, es que Severino Cáceres decidió convertirse en un artista de la piel con la solidez y el temple necesarios para que un tatuaje viva por siempre y para siempre con nosotros. Haciendo oficio desde la raíz, por medio de estudios de ilustraciones antiguas es que Severino ha podido llegar a lo más profundo del tatuaje tradicional, al mismo tiempo que crea un imaginario particular para cada una de sus creaciones.

 

¿Qué te motivó a ser tatuador? Fue algo bien extraño porque de chico que me llamó la atención. Cuando era chico iba a los scouts y tenía un dirigente que tenía tatuajes y lo encontraba genial, tenía un Demonio de Tasmania notable. De todos modos mi interés partió de antes y no estaba en mis planes ser tatuador pero sí quería tener tatuajes, a mi mamá le decía que me quería tataur y ella me dijo “Ya a los 14”, llegaron mis 14 años y me dijo “ya a los 16”, llegaron mis 16 años y cuando estaba diciéndome “ya a los 18” le dije que no que lo olvidara, que ya me había corrido 2 años así que me iba a tatuar sí o sí y bueno, me hice el primero que es el logo de mi banda favorita “The Specials” con Carlos Corsario quien al igual que yo toca Ska, así que ese primer tatuaje tuvo mucho significado para mí.

Nunca vi ser tatuador como algo factible porque para mí era demasiado underground hasta que un día hablé con un amigo que me recibió en su estudio y ese fue el principio de todo.

 

¿Hace cuánto tiempo que eres tatuador? Hace como 7 u 8 años, no lo tengo tan claro porque en mis comienzos varias veces tomaba las máquinas y luego las retomaba al rato no de forma habitual. De todas formas de manera estable y de forma profesional en un estudio agendando horas ya han pasado unos 6 ó 7 años aproximados.

 

¿Quién fue tu maestro? Tengo varios personajes que me guiaron en el tema del tatuaje la verdad. El primero fue Adrián Pasciani en “Cuestión de Piel” él fue la primera persona que me recibió en su estudio de tatuajes y quien me dio los primeros datos, los primeros tips, estuve los primeros 3 años en esa tienda y compartí harto con él y bueno, era un poco chistoso el tema porque él hace realismo y yo nunca enganché con lo que él hacía porque somos de corrientes distintas, entonces como que yo lo miraba y decía “buena” (jajaja) porque yo estaba súper pegado con el tradicional americano, pero sin duda aprendí un montón en el sentido de calibrar una máquina, los procesos de esterilización, a que el tatuaje es un oficio que requiere cumplir un horario y llegar puntualmente a una hora, me enseñó también a atender a los clientes porque yo soy un poco brusco para eso, ese fue mi principio.

Después de pasar por un par de estudios más, conocí al Vicente Ibáñez y ahí fue cuando yo me adentré mucho más en lo que era el tatuaje como arte. Yo con él aprendí mucho sobre la historia del tatuaje, del flash y de la esencia del tatuaje, por lo mismo le debo un montón porque fue una de las personas más importantes para mi carrera como tatuador al enseñarme la naturaleza real del tatuaje. Hemos trabajado juntos en diferentes partes y siempre conversando sobre el tatuaje y un montón de cosas interesantes.

 

¿Cuál fue tu primera máquina? La primera máquina me la prestó un amigo y luego se la compré, pero desconozco su procedencia absolutamente (jajaja). Luego de eso la primera máquina buena que tuve fue una Juán López HLT armada a mano y tenía la firma de Roberto López de Suavecito Tattoo y de Christopher Sánchez quien tenía contacto con ellos.

 

¿A quién o qué fue lo primero que tatuaste? Al principio hice un montón de tonteras en la casa, desde telarañas hasta un nombre en las costillas que nunca terminé, pero el primer tatuaje que fue súper significativo para mí fue el que le hice a un amigo en “Cuestión de Piel” con un diseño de Ed Hardy con una calavera y un corazón que decía “Love Kills Slowly”. Ese fue mi primer tatuaje por el que me pagaron y que fue súper bonito hacerlo e incluso ese cliente aún lo tiene.

 

 

¿En qué estilo de tatuaje te especializas? Trato de hacer la verdad un tatuaje tradicional americano guiándome por la base del tatuaje basado en lo que es el flash antiguo y en otras cosas como libros antiguos con muchas ilustraciones pasadas, estoy en una etapa en la que me estoy fijando en enciclopedias de animales antiguos, diccionarios y comprando todo tipo de libros con los cuales me pueda empapar de la raíz de ese tipo de ilustración, mientras también rescato fotos de cosas reales tal cual son y a eso lograr sacarle una línea llevada al tradicional americano, pero especialmente cuidando que el tatuaje sea duradero, con solidez y buena definición para que perdure en el tiempo.

 

¿Quién es tu alter ego? Tengo muchos tatuadores antiguos en los cuales me baso como Stoney St Clair y Sailor Jerry, también nuevos como Steve Byrne y Dan Santoro e incluso mis mismos compañeros de estudio se han convertido en una constante fuente de inspiración para mí a pesar de que sean de otros estilos de tatuaje. Las tendencias que también se han creado a partir del tradicional americano como lo es el tradicional inglés, el tradicional italiano como lo que hace Luca Mamone. Tengo mucho, un verdadero abanico que me mueve e inspira un montón.

 

¿Qué quieres provocar entre tus clientes cuando terminas un tattoo? Que se note que le gusta lo que hice, no se si me interesa tanto que supere sus expectativas o no sino que lo que realmente me importa es que esa persona se vaya contenta y se sienta realizada con su nuevo tatuaje, que lo mire y diga “esto era precisamente lo que yo quería”. Por lo mismo intento hacer muy participe del diseño a cada cliente, preguntándole los colores que le gustan y así hacerlo parte de su tatuaje, del proceso, parte del ritual. Así que mientras le guste está todo bien, yo feliz.

 

¿Qué crees que hace falta para que culturalmente este arte sea más valorado? Falta cultura del tatuaje más que nada, falta que la gente se interiorice aprendiendo de la raíz de este arte. El tatuaje es algo milenario entonces discriminarlo o no entenderlo a estas alturas del partido es algo súper antinatura, porque viene de lo esencial como pasaba con los mineros que desde una simple herida al caerles almidón o resina quedaba una tatuaje natural hasta los japoneses y polinésicos, es algo que ha acompañado al hombre desde épocas antiquísimas. La necesidad de marcar la piel para el hombre ha sido por siglos una constante, para mí es tan natural querer grabarte una historia, un recuerdo o tal vez sólo algo estético que es prácticamente irónico que no sea aceptado o bien visto. Creo que hace falta salir, apagar un poquito la tele y mirar a tu alrededor y darte cuenta que hay muchas cosas más allá de tu nariz. Nadie va a cambiar su forma de ser porque se haya tatuado, seguirás siendo el mismo pero con un poco de color, precisamente el color que hace falta darle a la vida.

 
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Contacto:
Estudio Amor Real / Chile
 
severinotattooer@gmail.com
 
Instagram: @xseverinoxtattoerx

 

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