Tamara Pez

Mar 9 • Tatuador de la Semana • 2642 Visitas

Encantada con la manufactura análoga, Tamara Márquez mejor conocida como Tamara Pez, cambió la pantalla de un computador por la potencia de una máquina de tatuajes y, tras 2 años dedicada totalmente a este oficio ha sabido aprovechar y poner en práctica los estudios que tuvo como diseñadora gráfica en la disciplina de la tinta.

Hambrienta de conocimiento y con el deseo de no parar de aprender, Tamara nos cuenta sobre sus inicios en el tatuaje y hace un excelente análisis respecto del rubro del tatuaje femenino en Chile.

 

¿Qué te motivó a ser tatuadora? Estudié diseño gráfico, aunque antes quería ser profe de educación física, algo nada que ver. Cuando me metí al mundo del diseño, conocí a harta gente que típico que te cuenta “a yo soy tatuador” o “sí, yo estoy estoy empezando a tatuar” y por eso llamó mi atención y decidí partir en esto.

Con el tiempo conocí a un chico que se llama “Cráneo Ibáñez” y bueno, a él le pregunté muy de la nada si me podía enseñar a tatuar y aceptó. Fui a su casa porque él tatuaba ahí y cuando empezaba a hacerlo yo sólo lo miraba. Lo acompañé un par de veces a distintos tatuajes que tuvo y yo seguía simplemente mirando.

Después de esa experiencia, de verdad me convencí de que el tatuaje era lo mío y creo que también inlfuyó el que el diseño gráfico me decepcionó, porque no quería pasar el resto de mi vida dentro de una oficina y frente a un computador todo el día.

Me gusta mucho el diseño análogo, todo lo que es la manufactura, lo artesanal y eso hoy en día está súper poco valorado a nivel nacional, entonces el tatuaje me abrió la puerta para realizar algo a mano pero aplicando todos los conocimientos que me entregó la universidad.

Así fue como me metí en el tatuaje y no paré.

 

¿Hace cuánto tiempo que eres tatuadora? Dedicándome 100% al tatuaje llevo más menos 2 años pero ya son 4 años desde que me metí al mundo del tatuaje, pero todo el primer año estuve únicamente tatuando frutas, nunca tatué en piel sintética, o sea lo hice una vez y como que no me gustó, porque lo encontré muy falso así que lo dejé de lado. Eso hasta que un día una amiga me dice “Oye, cuándo vas a tener un cliente de verdad?” (jajaja) y la verdad es que a mí me daba cosa cagarla, pero ella me dio ánimo y me decidí a hacer mi primer tatuaje.

 

¿Cómo fue tu proceso de aprendizaje? Cráneo, con quien finalmente entablamos una amistad en el transcurso de mi aprendizaje, me explicó a grandes rasgos y literalmente en la práctica todo lo que yo tenía que tener en cuenta, contextualizando esto a un ambiente totalmente poco estéril, en un espacio reducido e incómodo como lo puede ser el trabajar en una casa, entonces con él vi lo básico y de ahí me lancé a la vida.

Me compre un kit chino, lo típico para partir tatuando. Busqué info por internet y finalmente creo que esa fue la mayor fuente de información que tuve, porque ir a otros lugares era complicado, me cerraron las puertas varios tatuadores a quienes les pedí consejos. Un día encontré unas guías en un blog que creo se llama “Nuestra Señora”, que te mostraban con dibujos, por ejemplo, cuánto rellenar las botellas con agua y glicerina, las mezclas que había que hacer, etc, etc. Entonces así fui aprendiendo, viendo vídeos en internet y leyendo algunos libros que también estaban en la web y el resto ya fue la práctica. Así estuve todo el año que practiqué en frutas.

Creo que lo que más me complicó en un principio era el tema de la salida de la aguja ya tatuando en piel, ya que claro mi primer tatuaje salió bien, pero el segundo que hice fue uno sencillo en la zona de la cola, era un pentagrama con una notas, pero saqué tan poco la aguja que posteriormente se borró porque lo dejé en la primera capa de la piel, por lo que cuando cicatrizó, literalmente al mes ya no había tatuaje. Entonces fue un proceso constante de ensayo y error.

 

 

¿A quién o qué fue lo primero que tatuaste? Se lo hice a mi amiga antes mecionada. Me demoré como 5 horas más menos y lo peor es que era muy chico (jajaja) porque se trataba del nombre de su hijo pero en árabe junto a un buhito pequeñito. Pese a que estuve tatuando caleta, quedó bien y hasta el día de hoy ella lo tienen y lo muestra con orgullo.

 

¿En qué estilo de tatuaje te especializas? Me gusta mucho el concepto del estilo libre, que me den una idea y yo poder armarla, trato de tener siempre todo en mi cabeza para poder amarlo e incluso lo que pueda salir en el momento, algo menos planificado. Me gusta harto el acuarela, creo que me defiendo bastante bien en eso, aunque por supuesto me queda mucho por aprender. Me gusta mucho la pintura, poder pasar una pintura tal cual a la piel. El puntillismo es otro estilo que me gusta un montón, encuentro que en ese tipo de estilo se denota un trabajo previo importante y a medida que vas haciéndolo especialmente, no es algo que se pegó, se hizo y listo, es un trabajo metódico que requiere mucha paciencia y eso es lo que más me gusta de él. Ah! Y por supuesto el sketch.

 

¿Tienes algún referente a la hora de crear tus diseños o para inspirarte? Me gusta mucho el trabajo de Jay Freestyle, quien siempre ha sido un referente para mí. El otro que me gusta bastante por sus líneas y sketch, que es algo que especialmente me gusta hacer, es Fredao Oliveira, porque encuentro que sus trabajos son súper súper sólidos. En cuanto a referentes chilenos, en realidad el que creo que más se asemeja a lo que a mí me gusta hacer es Adrián Bascur, porque sus trazos y colores son impecables, nada que decir, creo que su trabajo representa mucho al estudio previo, lo que muchas veces no se ve en el tatuaje y en otros tatuadores, pienso que su metodología está súper bien reflejada en lo que él hace. A eso es a lo que me gustaría llegar.
Actualmente hay un chico con el que estoy hablando que es de los pocos que alguna vez me contestó en la búsqueda de ayuda que tuve hace algunos años. Él es español, se llama Aníbal y hace acuarela sketch, sus diseños quedan exactamente igual en la piel que en el papel. Le he pedido varias veces consejos y es muy generoso, me explica y guía sobre marcas y máquinas para obtener un mejor trabajo.

 

¿Qué crees que hace falta para que culturalmente este arte sea más valorado? Creo que el tatuaje se ha masificado mucho en los últimos 5 años, es realmente un “boom”. Todo el mundo quiere hacerse un tatuaje, todo el mundo tiene ya un tatuaje o por lo menos conoce a alguien tatuado, pero tenemos súper malos referentes. Hay muy poca cultura visual en Chile en términos generales y eso no sólo se limita al tatuaje, sino que está reflejado en el diseño y el arte convencional. El chileno es muy ignorante en relación al arte, entonces se hacen cualquier tontera, no hay ojo crítico. No saben diferenciar lo que es de calidad y lo que no, provocando un círculo vicioso entre el tatuador que cobra más y el que cobra menos. Hay un concepto erróneo en torno a tatuarse, porque la gente lo ve como una necesidad en vez de un lujo, pero esto es algo que literalmente sólo si tienes las lucas necesarias puedes hacerlo en un estudio con la garantía y calidad necesarias. Hay muchos tatuadores emergentes muy buenos, pero que la estar cobrando lo necesario para dar un buen servicio, les cuesta mucho más surgir que a tatuador que hace lettering canero y que cobra 20 lucas por un tatuaje gigante.

Otro tema en el que estamos al debe como sociedad son las referencias al tatuarnos, todos se quieren hacer la “copia de”, entonces te preguntas dónde está la imaginación de esa persona y las ganas de tener una pieza única y con identidad. Somos una sociedad sin identidad y eso se nota incluso en el tatuaje.

 

¿Qué opinión tienes sobre el rubro del tatuaje femenino en nuestro país? El tatuaje ha sido un rubro llevado por hombres desde el comienzo. No sé si el machismo del rubro hace que las mujeres tatuadoras estén opacadas, sino que creo que es más responsable el machismo social general, de resaltar siempre el trabajo de los hombres antes de mostrar el de las mujeres. Pienso que el machismo actual o la disgregación social respecto al trabajo de hombre v/s mujeres, no va a provocar que esta escena de mujeres que están saliendo a flote ahora se vea disminuida, porque tienen mucha fuerza, en sus tatuajes se nota la dedicación y eso es súper bueno, porque le enseñas y muestras a la gente que se debe elegir según el trabajo y no por el género de quién lo haga.

Creo que el movimiento de mujeres en el tatuaje es súper power, que existen chicas que tienen un talento realmente increíble y que se están dando a conocer por eso y con gran visibilidad.

 
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Contacto:
Estudio Bastet Tattoo / Chile
 
tamm.pez@gmail.com
 
Instagram: @pez.tatuajes

 
 
Por Dana Riffo / Fotos Dana Riffo

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